Los problemas que causa en tu coche la sal que se echa en las carreteras (y no sólo en la carrocería)

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El invierno es sinónimo de frío, bajas temperaturas y en muchos lugares nevadas. Un cóctel de tres ingredientes que no es bien recibido en las calles y carreteras a la hora de circular. El gran aliado frente a estos tres enemigos es la sal.

Sin embargo, esta también se puede convertir en un gran oponente, especialmente, para la carrocería del vehículo. El agua salada, al entrar en contacto con la carrocería del coche, puede convertirse en un agente corrosivo.

La sal de la carretera, dañina para tu coche

Los elementos del coche más expuestos y visibles son la pintura y la misma carrocería, sin olvidarnos de los desperfectos que puede producir sobre las llantas, las pinzas de freno, los discos o los amortiguadores.

Además, piezas como el sistema de escape, los cables de la electrónica, latiguillos y tubos, bomba del depósito del limpiaparabrisas, radiador, cárter y, sobre todo, el chasis donde la sal puede adherirse y provocar corrosión.

Si resulta ineludible circular por calzadas o calles por donde se ha esparcido sal, lo más recomendable es lavar y secar tan pronto como sea posible el coche. Para ello, lo mejor es lavarlo con agua a presión después de utilizarlo.

Los expertos aseguran que cuanto más tiempo se deje reposar la sal sobre la carrocería, más daño hará. Por eso, lo recomendable es aplicar el agua tanto en la carrocería, como en el paso de rueda como por debajo del coche, algo que no suelen hacer los conductores debido a su difícil acceso.

En el caso de que no tengas a mano una manguera de agua a presión, aunque en la mayoría de las gasolineras ya las hay, puedes optar por el túnel de lavado.

Pero, ojo que también se pueden producir daños en la carrocería de nuestro coche si no se presta atención a esta serie de consejos que ya te hemos contado en nuestro blog.

 ¿Cómo limpiar la sal?

No obstante, aquí te dejamos una serie de trucos para dejar tu coche reluciente y que le afecte lo mínimo posible la salmuera que se esparce por la carretera los días de nevadas y heladas intensas.

Aunque los coches salen de fábrica con una imprimación de brea que protege los bajos, con el paso del tiempo, y el roce con los badenes y baches o las piedras, se va quitando esa capa protectora y es necesario vigilar la corrosión de nuestro vehículo.

No solo hay que prestar atención a la pintura, también hay que poner el foco en llantas, discos de freno, amortiguadores. Todos sufren con la sal.

Del buen lavado que le consigamos dar a nuestro coche dependerá la vida útil del mismo. Es aconsejable eliminar todo lo que se pueda de las suspensiones, las ruedas o los frenos, incluso girando las ruedas delanteras a un lado y otro para poder limpiar bien los amortiguadores, los soportes de la suspensión y los del motor.

No dejes que tu carrocería se oxide con el paso del tiempo y la acción de la sal. Con la calculadora online de CertifiedFirst puedes obtener un presupuesto orientativo en función de los daños de tu vehículo y contactar con tu taller más cercano de la red de expertos en chapa y pintura para ponerla a punto.

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