La tracción integral de Audi cumple 40 años pero otros coches 4x4 llegaron antes

La tracción integral de Audi cumple 40 años pero otros coches 4×4 llegaron antes

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La tracción integral no sólo permite que los todoterrenos se muevan sin problemas por zonas complicadas, también ofrece una mayor estabilidad a los vehículos. Y si hay una marca que ha sabido llevar la delantera en esta innovación, más allá de los todoterrenos, esa ha sido Audi, que celebra ahora el 40 aniversario de su tracción total Quattro. Sin embargo, no fue la primera en esta tecnología…

Spijker 60HP de 1903

Lejos de lo que podamos pensar, la tracción integral no nació con los todoterrenos. De hecho, el pionero de esta tecnología fue un coche diseñado para las carreras: el Spijker (o Spyker) 60HP, un biplaza de 1903.

Este modelo apenas apareció en un puñado de carreras pero su tecnología lo convierte en un prodigio. Además de ser el primer coche con tracción a las cuatro ruedas partiendo de un solo motor —para ello, requería el uso de tres diferenciales—, el Spyker de 60 CV fue también el primer coche de la historia con motor de seis cilindros y con frenos en las cuatro ruedas.

Daimler Dernburg-Wagen de 1907

Las ventajas de este sistema hicieron que rápidamente se construyeran otros vehículos con esta tecnología. Uno de ellos fue el Daimler Dernburg-Wagen. Fabricado en 1907 por DMG (Daimler Motoren Gesellschaft), no sólo contaba con tracción a las cuatro ruedas, también equipaba cuatro ruedas directrices para mejorar su maniobrabilidad.

El Dernburg-Wagen, un ‘one-off’ encargado por la Oficina Colonial Alemana a DMG, fue llamado así en honor a Dernburg Bernhard, entonces secretario de Estado alemán, quien hizo miles de kilómetros con él en la antigua Kolonie Deutsch-Südwestafrika, hoy Namibia.

El Dernburg-Wagen, capaz de superar pendientes del 25% con facilidad y cuyo ingeniero responsable fue Paul, hijo del fundador de Daimler, estaba construido sobre la base de un chasis de camión DMG: tenía una distancia entre ejes de 4 m y un ancho de vía de 1,42 m. Sus ruedas eran de acero macizo por lo que su peso rondaba los 3.600 kg. Medía 4,9 m de largo, 2 m de ancho y 2,7 m de alto y los ocupantes accedían al habitáculo, situado a un metro del suelo, mediante estribos.

Daimler Dernburg Wagen

Sólo tenía puertas en la parte trasera y al no disponer de cristales, la protección de los pasajeros se confiaba a un sistema de toldos de lona, desplegable por partes, que iba recogido en el techo. La enorme visera delantera protegía del sol.

En mayo de 1908, el vehículo fue enviado a África, y puesto a disposición de Dernburg. A principios de 1910, el coche había recorrido 10.000 km, empleando 36 neumáticos y 27 cámaras (su peso y las condiciones de las pistas africanas trataban con dureza sus ruedas).

Otras marcas fabricaron también en esta época vehículos militares con tracción total, que se utilizaron en la Gran Guerra. Sin embargo, no han quedado registros de que el Dernburg-Wagen participara en la contienda, tras la cual se perdió su rastro. Para su centenario, Mercedes construyó una réplica a escala 1:4 que se presentó en el Salón de Detroit de 2007.

Mitsubishi PX33 de 1936

Otro pionero entre los turismos fue un prototipo de otra marca hoy reconocida por sus todoterrenos: el Mitsubishi PX33. Desarrollado por la entonces Mitsubishi Heavy Industries (MHI), surgió de un primer prototipo, PSF33, de 1935.

Ya en 1936 surgió un segundo prototipo, el PX33, del que se produjeron cuatro unidades. Aunque fueron probados con éxito en condiciones extremas, MHI descartó su producción en serie. No obstante, décadas más tarde, la experiencia 4×4 de Mitsubishi la llevaría también a turismos como el Galant, el Lancer

Willys MB de 1941

Si hay un todoterreno por antonomasia ese es el Willys MB, desarrollado y fabricado por Willys-Overland Motors. Su diseño fue concebido para dar respuesta, en 1941, a la necesidad del alto mando militar estadounidense de un vehículo ligero y de tracción integral para el traslado de sus soldados en el frente.

A pesar de ganar la licitación para su producción, la Willys tenía una capacidad de producción muy limitada por las graves consecuencias que le dejó la Gran Depresión, por lo que la licencia fue extendida a la Ford Motor Company, que creó el Ford GPW, gemelo del Willys MB.

Willys MB

Las prestaciones del Willys MB eran superiores a su homólogo alemán, el Kübelwagen Typ 82 (basado en el VW Typ 1), y con él, tras la II Guerra Mundial, se abrió la puerta a una nueva generación de vehículos todoterreno de uso comercial, como la serie de Willys CJ (Civilian Jeep) bautizados como Jeep.

Tres teorías explican su nombre ‘Jeep’. La primera dice que deriva de las siglas en inglés de ‘General Purpose’ GP (propósitos generales) que era la especificación militar del vehículo. De ‘yipi’, quedó en ‘jeep’. Otra versión asegura que son las siglas con las que los soldados de entonces se referían a él: «Just Enough Essential Parts» (sólo con las piezas esenciales), Y una tercera dice que su denominación procede de ‘Eugene, the Jeep’, un personaje de Popeye el Marino.

A partir de la II Guerra Mundial la tracción integral se destinó principalmente a vehículos con necesidades de movilidad especiales como el Unimog, Toyota, Suzuki, Land Rover…, aunque marcas como Subaru la hicieron tradicional en su gama desde los años 70′ (a partir del Leone Coupé).

Jensen FF de 1966

Antes de Audi y Subaru, el Jensen FF,  del fabricante inglés Jensen Motors, entre 1966 y 1971, fue el primer automóvil de producción no todoterreno —el Mehari de Citroën debemos considerarlo así— que incorporaba motor delantero longitudinal y tracción a las cuatro ruedas. También fue el primero en equipar un sistema de frenos antibloqueo.

Las siglas FF son el acrónimo de ‘Ferguson Formula’, en honor a Ferguson Research Ltd., empresa responsable del sistema de tracción que equipaba. Exteriormente era similar al Jensen Interceptor, pero el FF era 127 mm más largo y mecánicamente muy diferente. ​Sólo se fabricaron 320 unidades.

Audi Quattro de 1980

Y así llegamos al Salón de Ginebra de 1980. Allí, Audi presentó un cupé deportivo con tracción total que deslumbró: el Audi Quattro, que marcó un antes y un después entre los turismos de pasajeros y en competición, gracias a esta tecnología. Desde entonces, Quattro es una de las señas de identidad de Audi, que ya ha comercializado más de 10,5 millones de vehículos con tracción a las 4 ruedas.

Después, marcas como Mercedes (4Matic) Volkswagen (4Motion), Volvo, incluso Peugeot, con el 405, también dotaron a sus turismos con tracción integral. Asimismo, superdeportivos (Lamborghini Gallardo, Ferrari FF, Bugatti EB110 Super Sport…) han aprovechado este sistema para ganar agarre y estabilidad.

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