Cómo afecta el granizo a la carrocería (y los cristales) de tu coche ¿te cubre el seguro?

Cómo afecta el granizo a la carrocería (y los cristales) de tu coche ¿te cubre el seguro?

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Uno de los grandes enemigos de la carrocería de tu coche, es uno del que hemos hablado en otras ocasiones pero no en profundidad: el granizo. Y es que, aunque es un adversario ‘letal’, es casi imposible de prevenir —veremos cómo—, igual que un accidente, la caída de un árbol… al contrario que otros como puede ser la corrosión ¿Qué daños produce? ¿Cómo se origina? ¿Te cubre el seguro?

¿Cómo se origina el granizo?

El granizo (o pedrisco) es un tipo de precipitación en forma de bolas de hielo que se origina en nubes convectivas, generalmente cumulonimbus. Internamente, estas nubes están compuestas por una columna de aire cálido y húmedo que se eleva en forma de espiral rotatoria. La corriente ascendente eleva las gotas de agua en suspensión hasta las zonas más frías de la nube, donde se congelan.

A medida que la gota asciende captura más partículas de agua, aumentando progresivamente de tamaño. Al final, y debido a su peso,  cae. Este proceso se puede producir varias veces si las corrientes ascendentes son lo suficientemente fuertes, lo que originaría granizo de mayor tamaño, pudiendo alcanzar un diámetro superior a 5 cm y una velocidad de caída de más de 170 km/h.

¿Cómo afecta el granizo a un vehículo?

Cuando un vehículo se ve afectado por una tormenta de granizo presenta daños muy identificables que, dependiendo de la intensidad de la granizada, pueden repercutir en gran número de piezas exteriores y, a veces, también interiores.

abolladuras por granizo

Así, pueden verse afectadas piezas metálicas (abolladuras de diferente intensidad); lunas laminadas (impactos, entalladuras o incluso agujeros) o templadas (agujeros y roturas totales); faros y pilotos (roturas); molduras y embellecedores (abolladuras y roturas); y piezas de plástico (roturas y agujeros).

Además, si el granizo consigue perforar o romper la luna también puede causar daños al salpicadero y a las piezas interiores, ya sea por el propio impacto o por los causados por el agua.

Rotura lunas por granizo

Las abolladuras son el tipo de daño más común causado por el granizo. La mayoría de estas abolladuras ocurren en el capó del automóvil, pero también se pueden encontrar en otras partes del exterior del automóvil.

Asimismo, también se pueden producir rasguños, arañazos o raspones si a la tormenta de granizo le acompañan vientos fuertes. Así, el viento hace que el granizo impacte más rápido y más fuerte contra el vehículo, levantando la pintura, además de abollar la carrocería.

¿Y qué pasa con el seguro?

Las tormentas de granizo pueden causar verdaderos desperfectos en el vehículo dependiendo del tamaño de las bolas. Su efecto es como si cayeran piedras desde el cielo ¿Te cubre el seguro en estas situaciones?

Las coberturas de daños meteorológicos son una de las más demandadas. Y, en contra de la creencia popular, los daños causados en el vehículo como consecuencia de una tormenta de granizo no son competencia, en principio, del Consorcio de Compensación de Seguros, que sólo cubre “fenómenos extraordinarios” acreditados como tales.

De esta forma, como ya te contamos en nuestro blog, ante los daños causados por el granizo solo queda una opción: disponer de una póliza que incluya la cobertura por daños de granizo en nuestro coche. Como norma general, las pólizas a todo riesgo suelen incluir  los desperfectos causados por este tipo de fenómenos meteorológicos, como impacto o choque de objetos.

Además, muchos seguros a terceros ofrecen la cobertura de lunas, por lo que, en caso de que hubiera rotura de ellas –uno de los daños que puede causar el granizo-, la reparación estaría cubierta.

En cualquier caso, si tu coche sufre las consecuencias de una tormenta de granizo, revisa las condiciones de tu póliza  y comunícalo a tu aseguradora.

¿Pero cómo protegernos de una granizada?

Aunque no existe una manera completamente efectiva de hacerlo, sí hay ciertos consejos básicos que pueden evitarnos dolores de cabeza. Lo primero, si advierten de riesgo de granizo en nuestra zona, busca un espacio a cubierto para tu coche. Como esto no siempre es posible, una opción puede ser comprar una funda para coches, para que puedas cubrirlo (en Internet puedes encontrar, incluso, protectores específicos para granizo).

Mientras, si la granizada te pilla conduciendo, aparca lo antes posible (a cubierto, mejor) hasta que disminuya la intensidad. No en vano, al ser agua congelada, el granizo no sólo moja la vía, también puede causar deslizamientos que podrían poner en peligro tu seguridad.

Y no te preocupes, si necesitas reparar la carrocería de tu coche, sea por el granizo o por cualquier otro motivo ponte en manos de los profesionales de los talleres CertifiedFirst: somos los expertos en chapa y pintura ¡Pruébanos!

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