Cómo se daña la pintura de tu coche con la exposición al sol

Cómo se daña la pintura de tu coche con la exposición al sol

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Probablemente, la mayoría de nuestros mejores recuerdos tienen que ver con el verano. Y es que las vacaciones y el buen tiempo animan a salir, viajar, disfrutar y a vivir experiencias que durante el resto del año puede que sean menos llamativas o atractivas. Sin embargo, no todo es positivo, pues el sol y las altas temperaturas tienen también efectos negativos y no sólo en las personas…

No en vano, además de a las personas, el sol y el calor afectan también, por ejemplo, a nuestro coche, ya que la exposición a la radiación solar y el calor extremo de muchos de sus componentes tiene una consecuencia nefasta: su envejecimiento prematuro.

¿Por qué afecta el sol a la pintura del coche?

La radiación solar afecta a nuestro coche, no sólo por las elevadas temperaturas sino también por el efecto de los rayos ultravioleta. La exposición solar directa debilita seriamente el brillo de la pintura, debido a la radiación sobre el barniz que la da brillo ¿Cómo?

El lacado o esmaltado de la pintura es el proceso por el que la pintura queda protegida y saca a relucir todos su matices y tonalidades. Sin embargo, con el paso del tiempo y la incidencia del sol, el barniz va perdiendo resistencia y profundidad, dejando al descubierto la capa de pintura más externa y eliminando así la protección y el color.

¿Por qué? Aunque las pinturas para automoción modernas incorporan una tecnología que reduce el impacto de la luz ultravioleta, la exposición prolongada acaba reduciendo esta resistencia.

con el paso del tiempo y la incidencia del sol, el barniz va perdiendo resistencia y profundidad

La luz UV es invisible pero muy potente. Cuando entra en contacto con una superficie, las moléculas de ese objeto reciben una sacudida de energía. Esta energía ‘extra’ generalmente se emite como calor, pero algunas de estas sacudidas dan como resultado la ruptura de enlaces moleculares.

Con el tiempo, cuando esto le sucede a un número suficiente de moléculas de pintura, estas ya no interactúan con la luz de la misma manera. Así, esta se vuelve menos reflexiva y más opaca, transmitiendo menos luz hacia el exterior (lo que nosotros vemos como color).

¿Qué más se ve atacado por el sol?

Como es obvio, la exposición a los rayos solares afecta de forma diferente a cada componente de nuestro coche. Además de la pintura, las primeras partes afectadas por el paso de las horas bajo el sol serán aquellas más directamente expuestas, como las molduras y gomas, los faros y pilotos, el salpicadero, la bandeja trasera, la tapicería

Por ejemplo, las molduras y gomas pierden sus propiedades, resecándose y adquiriendo un tono blanquecino (especial importancia tienen las escobillas  limpiaparabrisas, que se resecan con facilidad). También, los faros y pilotos, fabricados en materiales plásticos, nos pasan su ‘factura’ por estar expuestos al sol. Las tulipas de los faros delanteros pierden brillo y, lo más importante, tienden a volverse opacas, lo que impide que las lámparas iluminen correctamente.

Incluso, los sistemas de infoentretenimiento pueden dejar de funcionar o sufrir daños por sobrecalentamiento. Componentes  como sus procesadores o las pantallas necesitan de ambientes óptimos para su funcionamiento, y no lo son los 60ºC (incluso más) que puede haber en el habitáculo de nuestro coche al sol.

Cómo proteger tu coche del sol

Aunque pueda sonar repetitivo, sigue estos consejos para proteger la pintura y la carrocería del coche de sus principales enemigos (y más en verano), como el sol.

Busca, siempre que sea posible, aparcamiento protegido del sol. No obstante ¡cuidado! elegir la sombra bajo los árboles no siempre será lo más recomendable, pues puede ser sinónimo de manchas por culpa de sus frutos/flores o por las deposiciones de los pájaros que en él habiten.

De igual forma, una buena idea es encerarlo en esta época del año, así como lavarlo con frecuencia, aunque esto evita hacerlo cuando el coche cuando esté caliente: los shocks térmicos a los que exponemos la carrocería estropearán su aspecto. Asimismo, usa un parasol para preservar volante y salpicadero, incluso los asientos  (además de que no sufriremos al coger el coche…).

Ya lo sabes: en verano, usa protección solar para ti y para tu coche. Y si el sol hace estragos en su pintura o en la carrocería, o los ha hecho ya, ¡localiza tu taller CertifiedFirst y recupera el color del primer día!

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