Mini guía para la protección solar de la pintura del coche en verano

Mini guía para la protección solar de la pintura del coche en verano

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¿Sabías que los rayos del sol pueden dañar seriamente la pintura del coche?

Los culpables son los rayos UV. Sí, los mismos que pueden perjudicar la piel de las personas y de los que los dermatólogos advierten: cada año se diagnostican más de 70.000 casos de cáncer relacionados con la piel. Está claro que las personas debemos protegernos del sol y disfrutar de él en su justa medida. ¿Y el coche?

La pintura del coche es como su piel y, al igual que la nuestra, se ve sometida a distintos tipos de desgaste. No sólo el paso del tiempo, sino también las piedritas de la carretera, las salpicaduras de otros coches, polvo, tierra, lluvia, granizo, la sal en invierno, insectos, animales…

Y el sol. Los rayos del sol.

También, al igual que en el caso de la piel humana, habrá una gran diferencia entre la pintura del coche cuando es cuidada y mantenida… y cuando no lo es.

¿Tan malos son los rayos ultravioletas? Podría decirse que sus efectos sobre la pintura del coche son similares a los efectos (y daños) en la piel humana: envejecimiento prematuro y pérdida de pigmentación.

Mientras las personas nos valemos de ropa, sombreros, gorras, cremas hidratantes y protectores solares… ¿cómo podemos enfocar la protección de la pintura del coche para que los rayos UV no causen daños? Y no sólo a la pintura del coche, sino también a los plásticos, tapicería, adhesivos y decoraciones…

El punto clave en la protección solar del coche es, como no, limitar la exposición a los rayos solares.

Esto puede ser complicado en ocasiones (largos viajes o desplazamientos bien por ocio, bien por trabajo), dificultad para conseguir aparcamiento “a la sombra” etc. Sin embargo, es el remedio más eficaz: si el coche no está expuesto a los rayos del sol, no hay daños. Si tiene que estar expuesto, cuanto menos tiempo, mejor.

Si el vehículo va a estar parado durante mucho tiempo al sol siempre podemos utilizar una socorrida funda de lona para cubrirlo. Para proteger el interior del habitáculo (así como los plásticos, tapicería etc.) nos pueden servir unos parasoles de toda la vida.

Pero, ojo, los parasoles sólo deben utilizarse mientras el coche esté parado; nunca en circulación ya que pueden limitar la visibilidad y podrían incluso multarnos por ello.

Aunque las actuales pinturas de coche llevan varios componentes y son más resistentes al sol que las de antaño, la prevención es el otro gran aliado a la hora de proteger la pintura del coche del efecto de los rayos solares.

¿Cómo? Con un mantenimiento básico de lavado frecuente y encerado anual. La rutina de lavado una vez por semana es muy beneficiosa y ayuda a mantener joven la piel del coche, mientras que el encerado aporta una protección extra para que las agresiones externas (suciedad, rayos UV, pequeñas rozaduras) prácticamente “resbalen” sobre la pintura del coche.

Un último apunte: si la carrocería del coche ya presenta algún golpe, arañazo o abolladura, ten por seguro que los rayos del sol no van a ayudar, especialmente si el daño afecta a más de una capa de pintura.

Por esto, aconsejamos reparar los daños de chapa y pintura cuanto antes, para que no vayan a más, de forma silenciosa, sin que apenas te des cuenta.

¿Es tu caso? Te ayudamos a valorar el daño de la mano de profesionales expertos en chapa y pintura del automóvil. Pide cita aquí.

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