¿Pensando en vender o comprar un coche de segunda mano? ¿Sabes cómo calcular su valor residual?

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¿Pensando en vender o comprar un coche de segunda mano? ¿Sabes cómo calcular su valor residual?

La adquisición de un vehículo, en general, es un gran esfuerzo para cualquier automovilista o familia. Pero, a pesar de ese esfuerzo, lo habitual es con la compra de un coche se inicie un proceso por el que el automóvil va perdiendo valor de manera imparable.

La manera en que el coche pierde valor, o más concretamente cuánto valor pierde, es lo que nos viene a decir en valor residual.

Y es que no, no todos los coches pierden valor de igual manera. Imaginemos dos personas que compran el mismo coche, con exactamente las mismas características, en el mismo lugar. Pues bien, esos dos coches, pasados unos años, pueden tener valores residuales muy diferentes.

El valor residual no es más que el valor que nos pagarán por el coche al venderlo de segunda mano. Es decir, el precio de venta de un coche que ha sido usado.

Por tanto, el valor residual de un vehículo es un concepto que nos interesa conocer, tanto si estamos pensando en vender nuestro coche como en adquirir un vehículo en el mercado de ocasión.

Qué factores influyen en el valor residual de un coche

Como es lógico el valor residual ya cuenta con un envejecimiento del vehículo. Es algo natural: con el tiempo y el uso las cosas se deterioran y también es así en el caso de los automóviles.

En general, se estima que un coche pierde durante su primer año de vida entre un 15 y un 30% de su valor. Los años siguientes, se estima una pérdida de valor del 10% cada año, aunque si descuidamos el coche la pérdida de valor puede ser mucho mayor.

Y es que hay formas, y formas, de envejecer. De hecho, en el cálculo del valor residual influyen muchos factores.

Algunos de los factores básicos que se tienen en cuenta para calcular el valor residual de un coche son:

Marca y modelo

Algunas marcas (normalmente Premium) y modelos concretos resisten mejor el paso del tiempo en el mercado. Pero además influye el tipo de coche y el mercado al que nos dirigimos. Por ejemplo, un todoterreno se venderá mejor en un entorno rural que en una ciudad, donde tendrá más posibilidades de éxito un utilitario etc.

Motorización

La motorización también influye. Tradicionalmente los vehículos diésel han tenido fama de más robustos y han gozado del beneplácito de sus bajos consumos, aunque esto podría ir cambiando debido a la problemática medioambiental.

Kilometraje

Es sin duda uno de los puntos clave. El kilometraje, relacionado con los años de vida del coche, da valiosas pistas sobre su uso más o menos intensivo y el previsible desgaste que habrá sufrido el vehículo. En general, los automóviles con hasta 70.000 kilómetros recorridos no tienen demasiados problemas para venderse. Los coches que han recorrido más de 120.00 kilómetros ya están en cambio bastante devaluados.

Edad del coche

Es casi tan importante como el kilometraje. Sin duda los coches más jóvenes se venden mejor y por un mayor valor que los más viejos. En ese sentido, el momento óptimo para vender un coche es entre los dos y cuatro años de edad del vehículo.

Garantía ampliada

Los vehículos que cuentan con garantías ampliadas por parte del fabricante suelen tener un valor residual mayor. Por garantías ampliadas nos referimos a aquellos fabricantes que no ofrecen sólo la garantía de 2 años que ordena la ley, sino que además ofrecen garantías de 5 o más años respecto a algunos componentes (por ejemplo, el motor).

Apariencia física

La apariencia exterior del coche juega un papel importantísimo en su valor residual. Por supuesto, cuando un coche tiene 5 u 8 años esperamos un cierto desgaste. Por ejemplo, la tapicería puede estar algo gastada o la pintura puede haber perdido brillo. Pero en la medida en que contrarrestemos ese desgaste estético controlamos la pérdida de valor. Un coche con la pintura impecable siempre se venderá por un precio más alto que uno lleno de arañazos o cuya pintura tiene apariencia decolorada o que presenta abolladuras o golpes.

De ahí que el mantenimiento constante de la pintura y la carrocería del vehículo favorezcan al valor residual. ¿La clave? Reparar lo antes posible cualquier daño de chapa y pintura que se produzca. Cuenta para ello con la experiencia de la red de talleres expertos en chapa y pintura de CertifiedFirst. Porque lo barato a veces sale caro, apuesta por un servicio de reparación de la pintura y la carrocería de calidad. Descubre cuál es tu taller ‘Certi’ más cercano haciendo clic aquí.

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