¿Influye el tipo de carrocería del coche en su nivel de seguridad?

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¿Influye el tipo de carrocería del coche en su nivel de seguridad?

O dicho de otro modo, ¿es quizás más seguro un vehículo todoterreno que un utilitario? Tradicionalmente, los automovilistas hemos asociado la seguridad a vehículos más bien duros, grandes y robustos. Pero esto no es necesariamente así.

Las carrocerías autoportantes, las más seguras

En general, puede decirse que las carrocerías autoportantes son hoy en día las más habituales en las carreteras y también las más seguras.

Las llamadas carrocerías autoportantes o monocasco dejaron atrás a las primeras carrocerías, que de chasis independiente. La carrocería autoportante se denomina así ya que ella misma sujeta los elementos mecánicos y de suspensión del vehículo gracias a una serie de refuerzos. Además, están pensadas de manera que incluyen zonas de deformación programada, es decir, en caso de impacto la carrocería se deforma de manera que salvaguarda un espacio destinado a proteger a los pasajeros. Este tipo de carrocería la encontramos en casi todos los vehículos del mercado, incluyendo muchos SUVs.

En cambio, los camiones, los 4×4 y las famosas camionetas tipo pick up americanas, utilizan chasis de largueros, es decir, la parte mecánica es soportada por una plataforma que cuenta con dos vigas con travesaños y sobre esta estructura se atornilla la carrocería.

La clave de la seguridad de un vehículo la encontramos en dos factores.

Por un lado, está lo que se conoce como seguridad pasiva, que es la forma y elementos que tiene el coche de protegernos cuando sucede un accidente. Por ejemplo, el cinturón de seguridad, el airbag o la propia idea de deformación programada son elementos de seguridad pasiva.

Por otro lado, está la llamada seguridad activa, que engloba los dispositivos y elementos que ayudan a evitar un accidente antes de que se produzca, como los frenos, sensores que nos avisan de un cambio de carril o que incluso corrigen la trayectoria etc.

¿Puede decirse categóricamente que un tipo de carrocería es más seguro que otro?

Sí podemos afirmar que los coches como se concebían antes, más duros y robustos, no eran más seguros.

Y también se puede decir que las carrocerías autoportantes son más seguras que los chasis de largueros debido a que éstos últimos no cuentan con estructura de deformación programada y por tanto la totalidad del impacto, en caso de producirse, llega a los ocupantes de la pick up o 4×4. Las carrocerías autoportantes se diseñan en base a un núcleo indeformable, que recibe el nombre de célula de supervivencia, destinado a proteger a los ocupantes del coche mientras el resto de zonas del vehículo han sido diseñadas para deformarse alrededor de ese núcleo, absorbiendo el impacto y ayudando a minimizar las consecuencias en las personas que viajan a bordo.

Pero hay otros dos factores a tener en cuenta: la altura y el peso del vehículo.

Los crossovers y SUVs, que tanto se han popularizado en los últimos años, son vehículos más altos que las berlinas, de manera que los ocupantes de un SUV están por encima de los ocupantes de una berlina o turismo. Esto, en determinadas situaciones, sí puede ser una ventaja para los pasajeros del SUV en caso de que se produzca un golpe. Por ejemplo, cuando hay un choque lateral. Pero es, como decimos, algo relativo y depende de cada caso concreto.

En cambio, el mayor tamaño y peso de las carrocerías SUV, aunque sean autoportantes, sí presentan algunos inconvenientes a la hora de evitar un accidente. Y los automovilistas deben ser conscientes de esos puntos para adaptar la conducción. Por ejemplo: a mayor peso del vehículo, mayor distancia de frenado y mayor inercia en las curvas. También hay un mayor riesgo de vuelco en caso de maniobras bruscas frente a las berlinas.

Lo que queda claro que es muy importante conocer nuestro coche y adaptar la conducción al vehículo y a la situación de la carretera para poder conducir con seguridad. No hay que ‘dejarse’ en manos exclusivamente de la tecnología y los sistemas de ayuda… Y conviene reparar los daños en la carrocería, por pequeños que sean, pues no sólo cumple una función estética sino que, más bien, su primera misión es proteger a los ocupantes del coche. Es decir, a ti y a los tuyos. A

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