Por qué limpiar los bichos de la carrocería no es sólo una cuestión estética

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Por qué limpiar los bichos de la carrocería no es sólo una cuestión estética La llegada de la primavera da paso a uno de los problemas más frecuentes durante los meses que están por venir: los bichos y su tendencia a estamparse contra los coches, dejando la pequeña huella de su existencia sobre cristales, plásticos y pintura del coche.

Si lavar el coche es ya de por sí una tarea desagradecida (por la rapidez con la que vuelve a ensuciarse), la retirada de los insectos de la superficie de la carrocería no lo es menos. Pero los bichos están aquí y han llegado para quedarse con nosotros (y nuestros coches) durante unos cuantos meses.

Hasta ahora hemos insistido en lo que importante que es mantener la presencia de insectos sobre la carrocería a raya: hay que hacerlo cuanto antes ya que las altas temperaturas y el sol aceleran el proceso por el que las salpicaduras de los bichos pueden dejar marcas sobre la pintura del coche. Marcas que ya no se irán.

Pero incluso en el hipotético e improbable caso de que la apariencia y belleza de la pintura de tu coche te importe más bien poco, hay otra poderosa razón que te ayudará a evitar la pereza de abordar la limpieza del vehículo: tu seguridad vial.

Sí, efectivamente, la presencia de bichos estrellados sobre la carrocería de tu coche puede, en determinadas circunstancias, comprometer tu seguridad.

Es probable que estés pensando que es una exageración… Sin embargo, no tienes más que pensar en cualquier viaje medianamente largo que hayas hecho en primavera o verano. Piensa en el aspecto de tu coche cuando hacías alguna parada para descansar o para repostar.

Piensa en el aspecto de tu coche cuando llegaste a destino. Te darás cuenta de que, como es lógico, acabaste el viaje con una buena colección de insectos incrustados en la carrocería de tu automóvil.

Y es casi seguro que la inmensa mayoría de esos pobres bichos estaban concentrados en zonas muy concretas, como la luna delantera, los faros delanteros, la parrilla delantera… Lo que ocurre es que esa concentración de insectos en la luna o en los faros puede llegar a comprometer la visibilidad del conductor, así de sencillo.

Es posible que al llevar la luna sucia no veas bien lo que ocurre alrededor. O que unos faros sucios por los bichos supongan una iluminación insuficiente. Así que, una vez más, lo aconsejable es proceder a limpiar el coche cuanto antes. Para cuidar la pintura de tu coche. Pero también para cuidar tu seguridad. Echa un vistazo a estos consejos de CertifiedFirst para eliminar los insectos del coche sin dañar la pintura. ¡Tu coche y tu seguridad te lo agracederán!

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