¿A qué sabe la carrocería de un coche?

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¿A qué sabe la carrocería de un coche? ¿Te la comerías por dinero?

Quizás estás mirando horrorizado el titular: ¿es posible comerse la carrocería u otras piezas de un coche? El artista de circo Leon Samson afirmaba que sí… hace cincuenta años.

La noticia nos sorprendía en el Heraldo de Aragón, que la rescataba del olvido hace unos días. Sí, hace 50 años dicho periódico publicaba esta noticia bajo el llamativo titular “Apuesta que puede comerse un automóvil entero en cuatro años y medio”.

¿A qué sabe la carrocería de un coche? ¿Te la comerías por dinero?

Leon Samson era un artista de circo cuyo espectáculo se basaba en su peculiar “dieta”. Hemos visto a otros artistas tragarse sables o antorchas en llamas como si tal cosa. Pues bien, el talento de Leon Samson no era otro que comer cuchillas de afeitar y bombillas. De hecho, durante sus días en el circo afirmaba haber tragado más de 12.500 hojas de afeitar y más de 300 bombillas sin ninguna consecuencia para su aparato digestivo, más allá de algún que otro corte en la lengua o en los labios. Para tener una buena digestión afirmaba no necesitar más que un vaso de agua.

Las cuentas, claras, y el coche, espeso

Por lo visto las cuchillas y las bombillas dejaron de ser suficientes. Y entonces llegó su gran apuesta, la que ocupa la noticia: Leon Samson apostaba 10.000 libras australianas (que equivalía a más de un millón de pesetas de las de entonces) a que era capaz de comerse un coche mediano en el plazo de cuatro años y medio.

¿Por qué cuatro años y medio? Samson lo tenía todo perfectamente calculado: según sus cuentas, era capaz de comer entre medio kilo y un kilo de coche por día, hasta acabarlo a los cuatro años y medio. Y no le hacía ascos a nada, porque en su menú para la apuesta entraban también las llantas, el volante etc. Lo único que no estaba dispuesto a saborear era el peligroso ácido de la batería del coche.

Gracias a la difusión en la prensa de la época, que recogió ávida la noticia de la apuesta, Samson consiguió finalmente alguien que apostase contra él la cantidad fijada: fue un empresario de Darwin. Un médico llegó a pronosticar su muerte en los nueve meses siguientes, pero lo cierto es que el hombre de circo estuvo comiendo el exterior de un vehículo durante dos años. Según el propio Samson la hazaña quedó interrumpida cuando se mudó a los Estados Unidos, sin que nadie sepa muy bien qué ocurrió con la apuesta o si fue un simple truco publicitario.

¿A qué sabe la carrocería de un coche? ¿Te la comerías por dinero?

Lo que no quedó interrumpido, ni mucho menos, fue su relación con el automóvil. Y es que Samson, además de triturar cuchillas o carrocería, también tenía otro espectáculo, en el que los coches le pasaban por encima sin que le afectase lo más mínimo.

¡Una historia de lo más curiosa! Pero seguro que tú no sólo no te comerías jamás parte alguna de tu automóvil -no nos digas lo contrario, por favor-, sino que además prefierás verlo lozano y brillante. Con una pintura reluciente y cuidada. Lo puedes conseguir siguiendo estos prácticos consejos anti-edad para mantener la belleza exterior de tu vehículo. O si ya es demasiado tarde para él, consulta en menos de treinta segundos tu presupuesto personalizado con la calculadora on line de CertifiedFirst, tu red de expertos en chapa y pintura del automóvil.

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