¿Qué es la corrosión? Evita que estropee la belleza de tu coche

CompartirFacebookTwitterGoogle+Email

Qué es la corrosión y cómo evitar que estropee la belleza de tu coche

Cada vez hablamos más a menudo de la implementación de nuevos materiales en las carrocerías de los automóviles. Pero no es menos cierto que, a nivel de calle, el acero sigue siendo el material más empleado y más presente en la construcción de automóviles gracias a la óptima relación entre su coste y las cualidades que aporta.

El problema del acero es que, como todo metal, puede sufrir de corrosión. Esto sucede cuando el acero entra en contacto con el oxígeno del aire: entonces se produce una reacción química entre ese oxígeno y el metal (el acero), que produce óxido.

Para que esto no ocurra se protege la carrocería con esa bonita capa de pintura. Pero, ¿cuáles son las consecuencias de una pintura en mal estado o deteriorada?

Múltiples causas pueden dar lugar a pequeñas oxidaciones en la chapa de un automóvil. Golpes de chapa, la grava de la carretera, la sal en invierno, la arena, la humedad constante, agresiones de animales… Estos y otros agentes pueden hacer saltar la pintura y dañar el metal.

Conoce aquí qué puede dañar la carrocería de tu automóvil

Lo que en un principio puede parecer apenas un pequeño punto al aire puede convertirse en un problema que va mucho más allá de la apariencia estética. Y es que ese punto, sea más grande o más pequeño, sea por un golpe con un bolardo o por el impacto de una piedrecita, puede ser el foco de una suerte de «infección» en la carrocería: la corrosión, la oxidación que puede extenderse por toda la chapa deteriorando gravemente la estructura y aspecto del coche.

Esa es la auténtica razón por la que debes inspeccionar con frecuencia la carrocería para detectar pequeños golpes u oxidaciones: deben ser reparados lo antes posible para evitar males mayores. Además, un coche con óxido y la pintura en mal estado no habla muy bien de ti, ¿no crees?

¿Tu presupuesto de chapa y pintura en menos de 30 segundos? ¡Sí! Con la calculadora on line de CertifiedFirst.

CompartirFacebookTwitterGoogle+Email

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *