La corrosión: conoce al gran enemigo de la carrocería de tu coche

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Es cierto que las carrocerías modernas han mejorado muchísimo en cuanto a resistencia la corrosión. Sin embargo, el acero sigue estando muy presente en la mayoría de las carrocerías, con lo que el riesgo de corrosión no debe ignorarse.
La corrosión es la pérdida de material de la superficie de un metal a consecuencia de una reacción electroquímica con otros elementos del entorno que los rodean. Y como resultado, el metal se oxida.

En un coche pueden darse dos tipos de corrosión: interna y externa.

La corrosión interna es en realidad más grave porque sucede sin que se vea, es decir, no nos avisa del problema, con lo que no actuaremos y los daños serán mayores. Esto es así porque el proceso es desde el interior hasta el exterior: primero se oxida la chapa por su parte interna y con el tiempo la corrosión se extenderá, llegando a la parte exterior. Este tipo de corrosión suele estar causada por condensaciones de agua en el interior de las cavidades de la estructura (cavidades que tienen su razón de ser en cuestiones de optimización de peso, consumo etc.) que pueden deberse a cambios de temperatura, humedad etc. La corrosión interna tiene lugar habitualmente en zonas con clima húmedo.

Por otro lado, la corrosión externa es la oxidación de la chapa. La causa más frecuente es algún daño en la capa de pintura de la carrocería. La pintura, además de una función estética, tiene otra función mucho más importante: ejerce de capa protectora de la chapa. Un rayón, arañazo, golpe o una mala aplicación de pintura (en una reparación, por ejemplo) pueden iniciar el proceso. Este tipo de corrosión es la más frecuente y se puede dar en muchas zonas del vehículo: en los bajos por los contínuos impactos con piedras, en el techo también por impactos de grava, granizo etc., en puertas, capó etc. Aunque parezca un simple problema estético, si no se trata de forma adecuada con el tiempo puede causar problemas mayores.

Por eso es importante mimar la carrocería del coche, con lavados y encerados frecuentes y revisar y reparar golpes, grietas, muescas etc. Por muy pequeñas que éstas sean pueden ser el origen de una importante corrosión. Eso sí, para solucionar estos pequeños impactos confía en auténticos profesionales, como los que forman la red de expertos en chapa y pintura del automóvil de CertifiedFirst: tan importante es reaccionar a tiempo y arreglar esos desperfectos como que hagan el trabajo de reparación de chapa y pintura con la máxima calidad y garantía. ¡Tú y tu coche no os merecéis menos!

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