4 enemigos de la pintura del coche (y cómo plantarles cara)

4 enemigos de la pintura del coche (y cómo plantarles cara)

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Un coche nos enamora por su aspecto cuidado. Por el brillo de su pintura inmaculada, tersa, suave. Nos enamora por la profundidad y matices de color. Pero mantener ese amor vivo no es fácil. Requiere grandes dosis de compromiso y constancia. Es algo así como un matrimonio en el que, para que salga bien y dure, hay que dar mucho. O todo.

Y no nos lo van a poner fácil, no. Hay mucho enemigo silencioso de la pintura del automóvil. Enemigos que van mellando la belleza del color y la pintura sin que apenas nos demos cuenta.

Por eso es tan importante conocer qué le duele a la pintura del coche. Y protegerla y cuidarla.

Enemigo a plena luz del día. El sol.

El sol es vida. Nos pone de buen humor. Hace que las plantas florezcan y se hagan grandes. Nos da energía. Pero también nos quema si nos exponemos demasiado, ¿verdad?

Pues los rayos del sol también son perjudiciales para la pintura del coche. La ‘queman’ y desgasta su color y profundidad, especialmente durante los meses de verano… pero durante todo el año.

Cuando se tiene un garaje para que el coche duerma el problema se minimiza bastante, pero no se erradica. ¿Qué hacer para contrarrestar los efectos dañinos de los rayos solares? Aplicar cera una o dos veces al año. Así aportamos una capa protectora extra y la cera hace las veces de ‘crema solar’ para el coche.

Bombas en el aire. Las caquitas de los pájaros.

Las deposiciones de los pájaros son, sin duda alguna, uno de los mayores enemigos de la pintura del coche que encontramos en la naturaleza. Pero no son sólo producto de la casualidad o de la mala suerte. Aparcar cerca de árboles nos da muchas papeletas para que nos toque una caquita de pájaro sobre la pintura.

¿Cómo evitarlo? Es imposible. Lo único que sí se puede evitar es que la caquita en cuestión dañe la pintura. Pero requiere actuar con mucha rapidez y limpiar la deposición cuidadosamente poco tiempo después de que haya llegado ahí…

La brusquedad… en la temperatura

Muchos automovilistas desconocen que los cambios bruscos de temperatura no sientan bien a la pintura del coche. No, no es que se vaya a acatarrar y, no, no nos referimos a los cambios bruscos en el termómetro.

Hablamos de cambios de temperatura que inciden directamente en la carrocería y que a menudo son provocados por el propio automovilista. Por ejemplo, cuando en un tórrido día de verano con una temperatura de 40ºC echamos agua fría sobre el coche. Esto no es en absoluto inofensivo, sino que debilita la pintura.

Por esta razón, se recomienda en los meses de calor lavar el coche a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde, cuando ya ha refrescado y la chapa del coche no está tan caliente.

La dejadez… en el lavado del coche

Lavar el coche (bien) es todo un arte. Y no hacerlo bien es malo para la pintura. Desde el que no lava nunca el coche y acumula una densa capa de polvo sobre la que los niños escriben y hacen dibujos (rayando de paso la pintura) hasta quien cree que se puede lavar el vehículo con friegaplatos u otros jabones no adecuados, pasando por aquellos que siempre tienen prisa y recurren una y otra vez a los túneles de lavado de rodillos (que también rayan el coche).

El lavado del coche debe ser frecuente (mejor semanal) y coherente, empleando productos adecuados para la pintura del coche.

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